DENUNCIA PÚBLICA
Informo que las irregularidades y violaciones a los Derechos Humanos que aquí se denuncian ya son del conocimiento del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), del Órgano Interno de Control de la Secretaría de Educación Pública (OIC-SEP), de la Dirección General y la Dirección Académica de esta Universidad, de la Secretaría de Gobierno y Mediación, de la Dirección de Derechos Humanos, así como de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de esta ciudad, sin embargo el SILENCIO INSTITUCIONAL en esta sede es lo que prevalece.
Denuncia pública contra el coordinador de la Universidad del Bienestar Benito Juárez García (UBBJG), sede San Cristóbal de Las Casas, el coordinador «Dr. J. Ponce».
Este escrito es para volver a denunciar que, desde mi ingreso a esta sede he estado viviendo actos de discriminación por parte del coordinador, Dr. J. Ponce». quien de manera categórica viola el Reglamento Nacional Interno de esta Universidad, argumentando que la Universidad del Bienestar es una institución descentralizada.
Sus abusos de poder evidencian que desconoce por completo las normas y estatutos actuales de la Ley General de Educación, así como las declaraciones nacionales e internacionales de Derechos Humanos en materia educativa.
Posterior a mi postulación y mientras atendía en tiempo y forma el curso de inducción durante el ciclo escolar 2025-2026, esta persona comenzó a atacarme, primeramente, exigiéndome dar una explicación escrita respecto a mi uso del hiyab, motivo de mis prácticas espirituales íntimas.
Al terminar el ciclo de inducción, este intentó negarme el acceso argumentando que había «reprobado el examen de admisión», a lo cual me opuse con justa e informada inconformidad. En esta universidad está PROHIBIDA la examinación, la evaluación DEBE SER CUALITATIVA.
Al inicio del ciclo 2025-2026 fueron varias mis solicitudes escritas a la coordinación académica ante diversas irregularidades pedagógicas que también violan el reglamento e irrumpen contra un el programa educativo de esta universidad para la Nueva Escuela Mexicana, el cual es realmente histórico, ya que en el se aterrizan años de luchas sociales que demuestran la intención de superar las obstrucciones cognitivas para los aprendizajes que se ocasionan con el ejercicio de la examinación y la reprobación, empobreciendo así la formación académica de las personas.
Las neurociencias ya también han demostrado que el estrés escolar bloquea la parte prefrontal del cerebro, empobreciendo así los procesos de aprendizaje.
Siendo así, continuar con prácticas formativas represivas es sencillamente ANTINATURA y cruel.
Dadas mis expresiones de inconformidad informadas, en represalia, el coordinador, Dr. «J. Ponce», hubo convocado a una reunión a los y las docentes, a quienes pone en mi contra, ocasionando que durante el ciclo escolar 2025-2026 estos no recibiesen mis trabajos académicos, me negaran la evaluación y limitaran mi integración.
A pesar de ello, atendí lo propio de este primer ciclo , he comprendido las bases de los conocimientos necesarios para la licenciatura que conduce al ejercicio de la Medicina Integral y la Salud Comunitaria.
Dadas las irregularidades, atendí también el curso de regularización 2025-2026. En el mismo, se me comunicó que no era necesario que me integrara a este, dado que el acta académica para mi continuidad ya estaba realizada. Más tarde, el coordinador académico, «Dr. Rosales», me recibió todos mis trabajos académicos. De lo dicho tengo evidencias que puedo referir en el momento que se me indique.
Para la reinscripción al segundo ciclo, el coordinador, «Dr. Ponce», me niega la reinscripción, nuevamente bajo el argumento de «reprobación», con lo cual interfiere en mi continuidad para mis estudios de actual interés cursando esta licenciatura. Sin embargo, los registros de la beca demuestran que he cursado el primer ciclo y que mi matrícula sigue activa.
Lo cual demuestra que no existe baja administrativa por abandono de estos estudios, ni alguna otra anomalía o violación del reglamento de mi parte que demuestre una baja justificada de los programas sociales de los que soy usuaria.
En ejercicio de mi derecho, desde el 10 de agosto de 2026 me encuentro asistiendo a clases, me presenté nuevamente al curso de inducción.
Dada la interferencia y considerando que en este ciclo escolar 2926-2027 no hay un ciclo 2 , (debería estar cursando el Ciclo 3) , me encuentro «recursando» el primer ciclo, esto también para evidenciar que yo no he abandonado mi objetivo.
Sin embargo, nuevamente, el «Dr. J. Ponce» ha ejercido actos de discriminación y violencia psicologíca, haciendo nuevamente una reunión virtual, para poner a los docentes en mi contra, negarme registro de asistencia, y limitarme en el acceso a la información y activudades. Los hechos ya han sido denunciados al Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, desde donde intervinieron, ante las instancias que corresponden, ni han recibido respuesta.
Hasta el momento, no se me indica cómo la sede subsanarán el vacío ocasionado en términos de registro académico.
Mientras tanto, estoy documentando de manera directa mi asistencia y trabajo académico al número de WhatsApp del coordinador académico, «Dr. Rosales».
Cabe mencionar que los ataques contra mis derechos por parte del coordinador, «J. Ponce», también vulneran mi vida personal y la de mi hija, poniéndonos en PELIGRO, ya que si ocasiona la baja de la beca, la cual me permite no solo estudiar esta licenciatura de mi interés y proyectar nuestro futuro a partir de la convocatoria de esta universidad pública hacia la ciudadanía.
Es decir, soy usuaria de dos programas sociales que se coadyuvan para el BIENESTAR de la ciudadanía, lo cual es un Derecho Humano, y los Derechos Humanos son INALIENABLES, y en ello mínimos indicios de cumplimuento gubernamental, que se ve atravezado por servidores públicos totalmente ignorantes y perversos.
Siendo así, queda claro que el servidor público «J. Ponce» es una persona totalmente deficiente para el cargo público que le fue encomendado. No solamente pone en riesgo mi vida y la de mi hija, vulnerando el ejercicio de nuestros derechos, sino que también es un elemento que obstruye la aplicación de un programa educativo que, incluso, tiene bases freirianas, buscando en ello la autonomía de las personas y, en consecuencia, la continuidad de la transformación social con la formación de profesionistas que logremos afrontar y superar la grave crisis social que dejarán años de gobiernos neoliberales, también contra el servicio médico.
s más, el «Dr. J. Ponce» no respeta los máximos valores éticos de la medicina, que son: la beneficencia, la autonomía y la justicia, siendo la maleficencia en sus ataques contra mi persona (sin motivo alguno) la razón de esta denuncia pública que se le remite y se hace pública.
Sin más por el momento, bajo mi derecho sigo asistiendo a clases, estando atenta a las resoluciones que se tomarán respecto a la regularización administrativa de mi transitar académico para dar continuidad a mi proyecto de vida actual, para el cual autodeterminé estudiar esta Lic. en Medicina Integral y Salud Comunitaria, ya que por cuestiones de género, en su momento me fue negado mi derecho a transitar una licenciatura.
Sin más por el momento, quedo atenta a sus resoluciones justas y en concordancia con los valores éticos que se pretenden transformar en la Universidad del Bienestar Benito Juárez García.



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